sábado 25 de noviembre de 2017 - Edición Nº214
El Teclado » Especiales » 28 ago 2017

NI UNA MENOS

¿Dónde está Maira Benítez?

Hace 255 días que Maira Benítez salió de su casa en Villa Ángela, Chaco, y nunca regresó. Su madre, su hermana y su hijita la buscan desde entonces...


Por:
Cecilia Solá

Hace 255 días que Maira Benítez salió de su casa en Villa Ángela, Chaco, y nunca regresó. Su madre, su hermana y su hijita la buscan desde entonces, la buscaron desde el principio, a pesar de que la comisaría de Villa Ángela no quería tomar la denuncia de su desaparición porque Maira tenía 18 años, una hijita de 2 y había ido a bailar, pecado imperdonable para una mujer.

Hace 255 días que la madre, la hija y la hermana de Antonia, acompañadas por una manada inquieta, revuelta y aullante la busca en cada rincón posible, la nombra, la llama, escribe su nombre en las paredes, pega carteles con su rostro para que no se olviden de ella, para que no la tapen con discursos electorales, promesas vacías y olvidos judiciales que la quieren seguir desapareciendo hasta que no quede nada de esa joven de ojos serios que nos mira desde la foto que llevamos colgada en el pecho y clavada en el alma.

Dónde está Maira es una pregunta incómoda hoy en el Chaco. Una pregunta peligrosa, porque pone en evidencia a una policía corrupta, a una justicia callada e ineficaz, a un Estado desaprensivo y ausente, a un grupo de poderosos tapando a otros poderosos que pagan abogados carísimos para que los únicos imputados detenidos puedan sonreír y asegurar que no la van a encontrar.

Dónde está Maira no se puede decir ni escribir en el Chaco. Por preguntar dónde está Maira un grupo de policías golpeó y arrojó al suelo a una mujer a unos cuantos metros del gobernador y del ministro de Seguridad durante la inauguración de una comisaría. Por escribir dónde está Maira, dos jóvenes mujeres, miembras de la Comisión Organizadora del Encuentro Nacional de Mujeres, fueron acorraladas por la policía provincial , y si no hubiéramos corrido, gritado, interpuesto nuestras cuerpas unidas entre ellas y ellos, se las hubieran llevado, en el marco de una marcha por otra hermana arrebatada.

Por organizar marchas que preguntan dónde está Maira nos mandan patrullerosy motociclistas a sacarnos fotos bien de cerquita.

El nombre de Maira Benítez se ha transformado en la bandera que enardece al toro y provoca su ataque. Se ha transformado en nuestro grito de lucha, en el aullido de la manada, en el rugido de miles de gargantas, pero aún no es suficiente.

Por eso, porque el grito aún no es suficiente, porque la pregunta aún no está respondida, te pedimos que grites con nosotrxs, necesitamos tu voz en el coro de la manada.

Si te animás, si vos también querés saber dónde está Maira, sacate una foto con la pregunta, a pesar de los patrulleros y los cuidamuros y pegala en tus redes, difundila, gritá la pregunta, llamala a Maira, interpelá a quienes deberían estar protegiendo a personas en vez de paredes. Ayudanos a que su rostro los mire desde cada pared, desde cada ventana, desde cada red social, desde cada rincón de la humanidad que perdieron.

Estamos preguntando DÓNDE ESTÁ MAIRA. Unite a la manda que la busca.

Texto tomado del muro del Facebook de Cecilia Solá.

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