jueves 24 de mayo de 2018 - Edición Nº394
El Teclado » La provincia » 6 feb 2018

DERECHOS HUMANOS

Gustavo Calotti, el sobreviviente de la Noche de los Lápices que tiene a Etchecolatz como vecino

El mismo día que se lo llevaron vio al entonces comisario Miguel Etchecolatz, y ahora, viviendo en Mar del Plata, le toca tenerlo de vecino gracias al beneficio de la prisión domiciliaria.


Por:
Mariana Sidoti

Gustavo Calotti es sobreviviente. Soportó la cárcel y las torturas y convivió con otras víctimas de la Noche de los Lápices, como Emilce Moler, Pablo Díaz y Patricia Miranda. El mismo día que se lo llevaron vio al entonces comisario Miguel Etchecolatz, y ahora, viviendo en Mar del Plata, le toca tenerlo de vecino gracias al beneficio de la prisión domiciliaria.

"Va más allá de que vivamos en el mismo barrio, es el hecho simbólico. Haber liberado a Miguel Etchecolatz es muy simbólico, muy paradigmático. Porque liberan, tal vez, al hombre más emblemático de los condenados", reflexiona Gustavo Calotti en diálogo con El Teclado.

Etchecolatz, el primero condenado por delitos de lesa humanidad por el TOF N° 1 de La Plata, se encuentra desde el 27 de diciembre viviendo en Mar del Plata, en el Bosque Peralta Ramos, gracias al beneficio de prisión domiciliaria que le otorgó el TOF N° 6 de la Ciudad de Buenos Aires. Allí vive, desde hace ya varios años, Calotti, que lo conoció en 1976 cuando se lo llevaron detenido.

"Si bien yo no siento temor, tampoco me siento tranquilo. Digamos que ya pasé la época de los temores, sé que algún poder todavía le sigue quedando a esta gente pero creo que ni para mí ni para los vecinos ni para nadie en este país es sano que una persona de esa calaña, con cuatro condenas a perpetua, esté transitando entre nosotros", dice.

Luego de vivir en Francia durante varios años, Calotti volvió a Argentina para radicarse en la ciudad balnearia que hoy está en el ojo de la tormenta por ser el nuevo hogar del genocida. "Es un clima político", afirma sobre la liberación, ya que "la decisión fue política. Sobre mil condenados por delitos de lesa humanidad, más de la mitad tienen prisión domiciliaria", asegura.

"Los juicios van para atrás, están totalmente minimizados, son pequeños juicios por dos o tres víctimas y dos o tres victimarios y no se reunifican las causas. La Justicia acá es un partido político, el partido judicial, y tiene una connivencia directa con el gobierno de Mauricio Macri", advierte.

Acompañando a más de 40 vecinos marplatenses que se manifestaron frente al TOF N° 1 para exigir el cese de la prisión domiciliaria para Etchecolatz, Calotti todavía alberga esperanzas: "Lo único que puede revertir esto es que haya una presión popular muy grande. Por otro motivo no creo que se revierta. Que los vecinos del Bosque se movilicen, aunque no tengan pasado político y sean ciudadanos de a pie, es lo único que podría revertir esta situación". [El Teclado] 

 

COMENTARIOS

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias