sábado 22 de septiembre de 2018 - Edición Nº515
El Teclado » Judiciales » 3 jul 2018

[MAR DEL PLATA] FEMICIDIO

Caso Natalia Melmann: Absolvieron al cuarto policía acusado de su asesinato

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº4 consideró que no se pudo acreditar la participación del ex sargento de la Policía en el secuestro, tortura, violación y asesinato de la adolescente en Miramar en 2001. En 2002, otros tres efectivos habían sido condenados a prisión perpetua.


Por:
Virginia Ilariucci

Por unanimidad, el Tribunal Oral Criminal N° 4 absolvió a Ricardo Panadero, ex sargento de la Policía Bonaerense acusado de haber participado del crimen de Natalia Melmann, la joven de 15 años violada y asesinada en Miramar en el año 2001.

Tras 20 días de debate los jueces Jorge Peralta, Fabián Riquert y Juan Manuel Sueyro consideraron que no se pudo acreditar la participación del acusado en el secuestro, tortura, violación y asesinato de la adolescente.

En sus alegatos, la fiscal Ana María Caro y la abogada querellante Lisa Cabral habían solicitado la pena de cadena perpetua para Panadero, ya que consideraron que su participación en el crimen de Natalia estaba acreditada, justificando sus argumentos en una prueba de ADN encontrada en el cuerpo de la víctima que coincidía con la del ex policía.

Sin embargo, la sentencia fue en línea a lo que había planteado el abogado defensor, Lautaro Resua, quien había solicitado la absolución por considerar que “la prueba no fue suficiente para acreditar la comisión de un hecho tan grave”.

Tras 20 días de debate y 17 años después del homicidio, el tribunal estableció relaciones con hechos jugados durante el juicio del 2002  que determinó las condenas a prisión perpetua para los ex policías Ricardo Suárez, Oscar Echenique y Ricardo Anselmini.

Además de los tres policías, también fue sentenciado a 25 años de prisión Gustavo “Gallo” Fernández, quien fue imputado como partícipe necesario del delito de privación ilegal de la libertad agravada. Seis años después del crimen, la Sala III  de la Cámara de Casación Bonaerense, integrada por Juan Carlos Ursi, Ricardo Borinsky y Carlos Mahiques, consideró que no había sido “privación ilegítima de la libertad” sino “rapto” y, como es un delito menor, le bajó la condena al “Gallo” Fernández a 10 años, quien pronto obtuvo la libertad

Durante la lectura del veredicto, el juez Peralta dijo: "No se ha probado la coautoría de Panadero" en este crimen, y de esta manera anunció el fallo absolutorio del ex efectivo policial, acusado del delito de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia, abuso sexual agravado por acceso carnal y por la participación de dos o más personas y homicidio agravado por la participación de dos o más personas y criminis causa.

[EL CASO]

Natalia, de 15 años, desapareció el 4 de febrero de ese año, y su cuerpo sin vida fue hallado cuatro días después en el vivero de esa ciudad balnearia. Las pericias realizadas determinaron que Natalia fue golpeada, violada y estrangulada con un cordón de una de sus zapatillas. Se encontraron en su cuerpo cinco rastros genéticos, además de signos de tortura y quemadura de cigarrillos. Luego, fue arrojada en un descampado.  De los cinco rastros se pudo identificar a tres de sus asesinos, los ya condenados. Ahora llega a juicio el cuarto, Panadero, pero aún resta poner nombre y apellido al quinto implicado que continúa gozando de impunidad.

En ese verano de 2001, la adolescente  fue a bailar como hacen las jóvenes de su edad. En la noche del 3 al 4 de febrero estuvo unas horas en el boliche “Amadeus” y al salir, cerca de las seis de la mañana, se le acercó un conocido. Era Gustavo “El Gallo” Fernández. Aquella madrugada la entregó a los policías para que hicieran con ella lo que quisieran, como si fuera un objeto.

Los testigos pronto revelarían haber visto el momento en el que “Gallo” Fernández conducía a Natalia hasta un patrullero. La información llegó rápido, tanto al papá de Natalia como a la misma policía, que se apuraron en sacar al “Gallo” Fernández de la ciudad. Al cuarto día de búsqueda, Natalia apareció muerta en el lugar donde la Policía juraba que la había buscado y donde en realidad sólo la había dejado. Fue un chico de 10 años que paseaba con su perro quien se topó con su cuerpo, tapado con ramas del vivero.

 “El Gallo” Fernández se mantuvo prófugo una semana y al nacionalizarse el caso lo detuvieron en una quinta. Al declarar ante el fiscal Marcos Pagella, el acusado les echó la culpa a los policías Suárez, Echenique y Anselmini. Su versión fue que ellos la llevaron a una casa semi abandonada del barrio Copacabana al que solían llevar  a chicas para drogarla y abusarlas.

La investigación tardó en avanzar, pasaron meses, una pueblada, la casi destrucción de la comisaría de Miramar por parte de los vecinos, varias marchas del silencio y un cambio de las autoridades policiales locales para que la investigación avanzara contra los policías, que seguían trabajando normalmente en la ciudad. Finalmente, en 2002 comenzó el juicio, pero solo a tres de los implicados. [El Teclado]

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