martes 11 de diciembre de 2018 - Edición Nº595
El Teclado » Especiales » 12 jul 2018

ESPECIALES

En fotos: Restituyeron los restos indígenas de la comunidad Qom a su colonia

En el marco de una política de reparación histórica que impulsa el Museo de la UNLP, fueron restituidos los restos de nueve individuos tobas o qom a la comunidad reclamante, Colonia Aborigen Napalpí de Chaco.


Por:
Noelia Marone

En el marco de una política de reparación histórica que impulsa el Museo de la UNLP, fueron restituidos los restos de nueve individuos tobas o qom a la comunidad reclamante, Colonia Aborigen Napalpí de Chaco.

La ceremonia contó con la participación del vicepresidente del Área Académica de la Universidad Nacional de La Plata, Martín López Armengol; el decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Ricardo Etcheverry; la vicedecana de esta unidad académica, Clara Paleo, la directora del Museo de La Plata, Silvia Ametrano; docentes, estudiantes y miembros de otras comunidades de pueblos originarios.

Esta Colonia fue creada en 1911 por un decreto del entonces presidente Roque Sáenz Peña y está ubicada en los departamentos Veinticinco de Mayo y Quitilipi de la provincia del Chaco. Según datos estadísticos oficiales, se trataría de una de las mayores comunidades indígenas de la Argentina.

El pedido de restitución fue respaldado por el Consejo de Participación Indígena de Chaco y de Buenos Aires como también de las comunidades del Pueblo Qom y las autoridades del Concejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas de la República Argentina.

En el acto que se desarrolló este mediodía en el Museo, se restituyeron los restos humanos de un indio toba fallecido en el Hospital Militar de Buenos Aires, uno llamado "Pichón" fallecido a los 24 años en 1887, otro denominado cacique "León", muerto en el Tragadero en 1887 por las tropas argentinas y un toba fusilado en 1886 en Resistencia.

También se restituyó un indio toba denominado "Petizo", fusilado en 1886, uno llamado Cacique Löwöreraik  que vivió entre Resistencia y Reconquista, Chaco, muerto en enero de 1887, otro identificado como "Cacique" y dos individuos registrados como tobas sin especificación.

Durante la ceremonia en la que se firmaron las actas de restitución correspondientes, Silvia Ametrano, reafirmó el compromiso de la Institución con los reclamos, asegurando que los actos “cargados de simbolismo” como este “son una forma de reparación” hacia los pueblos originarios.

El acto fue presenciado por referentes de la Colonia Aborigen Napalpí, quienes destacaron la “buena voluntad” del Museo y sus especialistas para avanzar durante el proceso de reconocimiento de los restos, agradeciendo también las gestiones correspondientes que concluyeron con la restitución definitiva de sus descendientes Qom.

Los datos originales sobre los restos figuran en Catálogo de la Sección Antropológica del Museo de La Plata, elaborado por el científico Robert Lehmann-Nitsche en 1910.

A su vez, el informe de la Sección Demandas Académicas y Comunitarias de la División Antropología del Museo de La Plata, elaborado por la Doctora Marina Sardi, explica que "se trata en todos los casos de restos humanos que formaron parte de las primeras colecciones del Museo de La Plata" y que hasta el momento "se carece de documentación histórica de la que sea posible reconstruir con mayor certeza la biografía de las personas involucradas".

Según explica Sardi en el documento "el momento de obtención de los restos mencionados se corresponde con las últimas décadas del siglo XIX, período vinculado con los procesos de avance y control militar y político del territorio comprendido entre los ríos Pilcomayo, Paraguay, Paraná y Salado y sobre sus poblaciones aborígenes", proceso que se inició una vez finalizada la Guerra del Paraguay.

En 1870, las hoy denominadas provincias de Chaco y Formosa, así como Chubut, Misiones, Neuquén, La Pampa, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego "fueron incorporados al Estado Nación en calidad de Territorios, tuteladas por altos mandos militares y relacionados con una elite política e intelectual que favoreció el proyecto de ocupación legitimado bajo los ideales de la civilización y el progreso", señala el informe.

Esencialmente, estos procesos son el resultado de una serie de debates complejos, basados en la aplicación del Código de Deontología para Museos del ICOM, que indica que un museo debe "responder con diligencia, respeto y sensibilidad a las peticiones formuladas por las comunidades de las que proceden restos humanos" para que sean retirados de la exposición al público, sugiriendo una respuesta igual ante las peticiones de devolución con políticas que establezcan claramente el procedimiento de respuesta para esos reclamos.

A su vez, las restituciones se encuentran amparadas por la Ley 25.517 sancionada en el año 2001, que explica en su artículo primero que "los restos mortales de aborígenes, cualquiera fuera su característica étnica, que formen parte de museos y/o colecciones públicas o privadas, deberán ser puestos a disposición de los pueblos indígenas y/o comunidades de pertenencia que lo reclamen".

Como resultado de todas estas legislaciones, disposiciones y recomendaciones, el Museo de La Plata fijó en el año 2006 las pautas de un nuevo esquema de tratamiento para los restos humanos que se encuentran en la institución, el retiro de exhibición todos los restos de origen americano, el análisis de los pedidos de restitución de los mismo y el ordenamiento de los depósitos a cargo de la División Antropología. [El Teclado]

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