domingo 23 de septiembre de 2018 - Edición Nº516
El Teclado » Judiciales » 28 ago 2018

[JUDICIALES]

Triple Fuga: Declaró Cristian Lanatta y aseguró: “Era salir o morir, no había opción”

La declaración transcurrió en la misma línea de su hermano Martín, involucrando a Aníbal Fernández, al Servicio Penitenciario y hasta nombró a jueces platenses.


Por:
Virginia Ilariucci

Hoy fue el turno de otro de los imputados por la evasión del penal N° 30 de General Alvear, ocurrido en la madrugada del 27 de diciembre de 2015. En este caso Cristian Lanatta declaró ante el juez Juan José Ruiz por dos horas y media y volvió a ratificar que la fuga se debió a una cuestión de vida o muerte. “Era salir o morir, no había opción”, dijo el imputado.

Recordemos que la declaración indagatoria es un derecho de defensa que tienen los imputados en la cual no están obligados a decir verdad, a diferencia de las testimoniales en la que se declara bajo juramento y de mentir, se pueden aplicar los cargos de falso testimonio. Es decir, para defenderse de las acusaciones los imputados pueden contar la versión que más le convenga a fin de evitar los cargos. En este contexto se enmarca la declaración de Lanatta.

[Cristian Lanatta declarando ante el juez Juan José Ruiz. Foto: El Teclado]

En el primer tramo de su declaración dedicó gran parte del relato a hablar de la causa por la que están condenados a prisión perpetua, el triple homicidio de Gral Rodríguez de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Contó algunos tramos del juicio oral que se sustanció en Mercedes y que según él fueron condenados sin pruebas. “En realidad ni condenados deberíamos estar por esa causa”. También recordó cómo la sentencia quedó firme en tiempo récord ante la falta de apelación por parte de su abogado primero y del defensor general de Casación, Mario Coriolano, después. Contó que Coriolano le hizo firmar a él y a su hermano un papel en blanco para lo que iba a ser la apelación de la sentencia y que luego la utilizó para desistir del recurso.

El imputado contó que el peor momento en el penal comenzó tras la entrevista televisiva que dio Martín a Jorge Lanata y aprovechó para introducir términos que están muy en boga en los últimos tiempos. Dijo que en la nota periodística, Martín contó como se hacían los traslados de dinero hacia la casa de Aníbal Fernández a cambio de un rédito económico.

Reforzó los detalles de las visitas que fueron recibiendo a lo largo de esos 5 meses en que estuvieron alojados en el sector de sanidad del penal, de parte de personal jerárquico del SPB. Contó que luego de la nota que salió al aire el domingo 2 de agosto de 2015 los trasladaron al sector de sanidad y que luego de las elecciones PASO de ese año las visitas a la celda por parte de Mario Bolo, jefe de zona de penales, del director de la Unidad Manuel Guevara y del subdirector Ariel Elicheheribetti se hicieron periódicas. Primero era con sugerencias o propuestas, luego pasaron a ser de amenazas. Y que también los visitó el inspector general Claudio Cardo, director general de Coordinación del SPB.

Asimismo describió que el 22 de agosto recibieron la visita del abogado Antonio Solivaret, supuestamente en calidad de emisario del ex Jefe de Gabinete Fernández, ocasión en la que les ofreció una mejora en su causa del homicidio a cambio de efectuar una retractación de los dichos vertidos en el programa Periodismo para Todos. Ese fue el momento en que realizaron la cámara oculta, que es la pieza probatoria que la defensa a cargo de Pedro Martino pretende reproducir ante el tribunal a fin de dejar en claro que la planificación de la fuga nunca estuvo entre las intenciones de los detenidos, sino que fue una conspiración que buscó un rédito político, a través de la extorsión. Contó que la lapicera con cámara con la efectuaron la filmación oculta la ingresaron al penal pagándole a un integrante del SPB.

- “¿Decime quién te manda?”, le habría dicho Víctor Schillaci a Solivaret.

- “Aníbal Fernández, boludo”, habría contestado el letrado.

- “¿La Morsa?”, preguntó Schillaci, para que no queden dudas.

- “¡Si, boludo! ¡Quien me va a mandar!”, contestó con seguridad del enviado.

Luego intervine Martín, para sorpresa del abogado, y le dice: “A mi me soltaron la mano y me tiraron una causa encima que no era mía, y lo saben muy bien”, dijo Martín.

- Si, ya lo sé. Yo lo que te ofrezco es que lo tengo a (Martín) Ordoqui en Casación, y a mí (Aníbal Fernández en caso de ganar las elecciones) me pone de segundo. Yo cuando agarro el trono, me siento en el sillón, y la bombeo, le rompo el culo, se cae, quedo primero, Procurador”, habría dicho Solivaret y agregó:

“Yo me comprometo, te plancho la causa en Casación y en 3 o 4 meses quedan todos libres, pero vos Martín retractate porque lo volteás. No llega”, habría dicho el abogado en referencia a las elecciones a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.

Y luego en la declaración continuó con la pata penitenciaria del plan. Dijo que Mario Bolo le pidió a Martín la retractación a cambio de dejarlos salir, darles documentos nuevos del Ministerio del Interior, llevarlos hasta un lugar seguro y que luego ellos se defendieran como pudieran. Agregó que César Tolosa, el Sub Jefe de vigilancia, les iba a dejar todo abierto para la huída.

Que fue Tolosa quien les llevó entre las 18 y las 20 horas del día 26 de diciembre una bolsa con un celular con crédito, ropa del SPB, una lata de pintura y un pincel – que usaron para confeccionar el arma de madera- y dos facas. Además, les dejó los precintos en el túnel y les dio indicaciones de circular por la pared izquierda para no ser vistos. Y que en relación al adjutor Luciano Labat que estaba a cargo de la custodia les dijo “Si no les da para agarrar a ese pavo, no sirven para nada”.

Y les dijo cuál era la clave para que sepan en que momento iniciar el escape. A la 1:30 am de esa madrugada Tolosa se acercó hasta la reja de Sanidad y gritó: “¡Labat!”, llamando al adjutor. “Escuchame una cosa, se fue el último camión, no queda más nadie, me voy a descansar”´, dijo lo suficientemente fuerte como para que los tres reos escuchen. Esa era la clave. Ahí comenzó la huída.

[Los imputados junto a su defensor Pedro Martino, en la audiencia de hoy. Foto: El Teclado]

Luego de relatar las alternativas de la fuga, tal como ya lo contó su hermano Martín, hizo referencia a que como no tenían dinero ni celulares, en un momento fueron hasta la quinta de un amigo, Marcelo “El Faraón” Melnyk, en Florencio Varela, pero como había mucha gente solo se llevaron unas bebidas y se fueron.

Ante la necesidad de descartar la camioneta en la que los habían recogido fuera del penal, es que decidieron ir hasta la casa de su ex suegra, Elvira Susana Martínez a fin de hacerse de su camioneta. Contó que la mujer, que “es como una madre para mi”, al verlos entró en shock, que lloraba y que no sabía que hacer. Ellos se llevan su camioneta y le piden que articule los medios para entregarse de manera segura. “No pensé en ese momento que hacer eso podía complicarla”, dijo Lanatta en relación a que la mujer está siendo juzgada en este proceso junto con ellos, pero por “encubrimiento agravado”, por facilitarles dinero y un vehículo para la fuga.

Las audiencias se retoman el próximo jueves a las 10 hs en la sala A de la planta baja del Palacio de Tribunales de 8 entre 56 y 57. [El Teclado]

NOTICIAS RELACIONADAS

COMENTARIOS

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias