sábado 17 de noviembre de 2018 - Edición Nº571
El Teclado » Judiciales » 2 nov 2018

[JUDICIALES] CRIMEN DE CRISTIAN PÉREZ

Declaró el ferroviario y complicó a los policías: “El cuerpo estaba inerte, no hubo ningún tipo de reacción”

Declararon los empleados ferroviarios que conducían el tren que atropelló a Cristian Pérez, y un ex policía. Este último quedó a disposición del tribunal por sus contradicciones, omisiones y puede ser convocado nuevamente.


Por:
Virginia Ilariucci

En una nueva audiencia del juicio contra cuatro policías acusados del homicidio de Cristian Pérez, y tres de su encubrimiento, declararon el maquinista que conducía la formación del tren Roca que embistió el cuerpo y su ayudante. También hizo lo propio el ex policía Ramón López, quien prestaba servicio en la dependencia policial en esa época y donde ocurrieron los hechos. Según la acusación del Ministerio Público, el joven fue colocado en las vías del tren Roca en estado de inconciencia, a fin de ocultar la golpiza que habría recibido en el interior de la Comisaría Décima de City Bell el 14 de octubre de 2002.

 

En el proceso que lleva adelante el Tribunal Oral Criminal N° 2 de La Plata, integrado por los jueces Silvia Hoerr, Liliana Torrisi y Claudio Bernard, están imputados cuatro efectivos por el homicidio doblemente agravado: David Alejandro Koenig –llega al juicio en libertad-, Juan Alejandro Pavela, Rubén Eduardo Lago (ambos detenidos) y Juan Marcos Condoleo (con beneficio de prisión domiciliaria). Y otros tres por el encubrimiento agravado: Pedro Oscar Djurasek –exonerado de la fuerza por torturas en una comisaría de Lomas de Zamora-, Jorge Alberto Luna y Miguel Ángel Álvarez.

 

[Detras de los abogados defensores, los acusados. Foto: El Teclado]

 

El primer testigo fue el policía retirado Ramón López. En 2002 prestaba servicio en la Comisaría Décima de City Bell y estuvo de guardia esa noche. Él fue uno de los oficiales que arribaron inmediatamente a dónde se produjo el arrollamiento, junto con compañeros de la seccional. En principio dijo que su tarea sólo fue la de custodiar el cuerpo hasta que llegara la morguera.

 

Lo más llamativo de su declaración fue que a la mayor parte de las preguntas la respuesta era siempre la misma: “No recuerdo”. No recordaba como era el escenario, con cuáles compañeros llegó al lugar, quiénes estuvieron esa noche prestando servicios, si había estado durante la madrugada en la comisaría, nada. No recordaba nada. La mendacidad u ocultamiento de su declaración se hizo harto evidente para todos en la sala.

 

Luego, ante las insistentes preguntas tanto de la fiscal Victoria Huergo, como de las abogadas querellantes Sofía Caravelos y Analía Carrillo, el ex policía reconoció varias cosas: Que esa noche todos los acusados (a quienes miró sentados en la sala y reconoció) estaban en la comisaría; que al lugar de los hechos llegó junto con sus compañeros Koening, Álvarez y Condoleo (acreditado por el acta de procedimiento), y no con Lago como había dicho al comienzo de su declaración; que había estado en la seccional ese noche en algún momento (antes había dicho que solamente había regresado al término del turno a las 8 de la mañana), pero dijo no haber visto en ningún momento a Pavela. Por todas estas contradicciones, omisiones y respuestas erráticas, es que se intuye que el testigo sabe más de lo que cuenta y que quizá lo hace para beneficiar a sus ex compañeros de la fuerza. Es por ello que quedó a disposición del tribunal y puede ser llamado a declarar nuevamente de ser necesario.

 

[La Fiscal Victoria Huergo, y les abogados del CIAJ, Sofía Caravelos, Analía Carrillo y Ariel Rodríguez. Foto: El Teclado]

 

Luego fue el turno de los empleados ferroviarios que conducían la formación que se dirigía desde La Plata a Plaza Constitución, y que unos metros después de la estación de City Bell advirtieron un cuerpo en las vías y que a pesar de los esfuerzos, no pudieron evitar arrollarlo. Si bien ambos no recordaron con claridad el hecho puntual, debido a que pasó hace 16 años, pudieron dar detalles del protocolo que se sigue en esos casos.

 

Sergio Movilio expresó en sus extensos años como maquinista ha protagonizado más de 20 hechos de arrollamiento en las vías, y que siempre se sigue el mismo protocolo: tocar las bocinas que tienen un sonido ensordecedor, si la persona no se mueve del lugar entonces accionar los frenos de emergencia para detener la formación. Luego dar aviso por radio y permanecer dentro de la máquina hasta que lleguen los abogados de la empresa, policías, bomberos y ambulancias. Del pasaje se ocupan los guardias. Si bien no recordaba este hecho en particular, al leerle la declaración que prestó cuando sucedió, se correspondía con lo expresado en el debate.

 

Por su parte, Claudio Barjacoba, que oficiaba de ayudante ese día, ratificó los pasos a seguir según prótocolo. Expresó en los casos que te tocó vivir, distingue entre los que son accidentales y los que se producen por decisión propia. En estos últimos, dijo que ante las sirenas de advertencia y la proximidad del tren en la mayoría de los casos a último momento la persona tiene algún tipo de movimiento, intenta salir de las vías o por lo menos mira hacia la formación. A pesar del tiempo transcurrido, luego pudo recordar que ese día estaba nublado y con llovizna y que el cuerpo que vieron “estaba inerte, no hubo ningún tipo de reacción”.

 

[Cristian Pérez tenía 18 años, le decían "El Rusito" y quería ser mecánico. Fotos: Familia Pérez]

 

Esta declaración refuerza la hipótesis acusatoria de que Cristian estaba inconsciente al momento del paso del tren, y que habría sido producto de los goles que sufrió horas antes dentro de la comisaría a manos de los acusados.

 

Las audiencias se retomarán el próximo martes a las 10 hs, en la sala “A” de la planta baja del edificio de tribunales de 8 entre 56 y 57. [El Teclado]

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