martes 25 de septiembre de 2018 - Edición Nº518
El Teclado » Judiciales » 13 ago 2018

[JUDICIALES]

Comenzó el juicio por la triple fuga: Martín Lanatta disparó contra Aníbal Fernández y el gobierno sciolista

Con un fuerte operativo de seguridad empezó el debate. Declaró el cabecilla de la banda. Según su versión, Aníbal Fernández, Daniel Scioli, Ricardo Casal y más, quedaron involucrados en el plan de fuga para poner en la arena política nuevamente el ex jefe de gabinete


Por:
Virginia Ilariucci

Con un importante operativo de seguridad, inusual en los tribunales platenses, que incluyó cacheos y detector de metales, comenzó el juicio por la triple fuga de la Unidad Penal N° 30 de General Alvear. Con chalecos antibalas y una fuerte custodia, ingresaron a la sala los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, y se ubicaron junto a Elvira Susana Martínez, ex suegra de Marín Lanatta, quien llega a juicio acusada de “encubrimiento agravado”, por facilitarles dinero y un vehículo para la fuga. En el medio de los cuatro se ubicó el abogado defensor de todos los acusados, Pedro Martino.

El debate se desarrolla en el Tribunal Oral Criminal N° 1, en este caso con conformación unipersonal del juez Juan José Ruiz. La acusación está en manos de la fiscal de juicio Silvina Langone.

[Fiscal de juicio Silvina Langone. Foto: El Teclado]

La audiencia comenzó con la declaración de Martín Lanatta, que desde el arranque prendió el ventilador para salpicar sin disimulo al gobierno anterior de Daniel Scioli; al ex jefe de Gabinete de Cristina Fernández, Aníbal Fernández; y al Ministerio de Justicia y Seguridad sciolista, con Ricardo Casal a la cabeza y toda su troupe.

Durante 40 minutos, el acusado relató, en un ir y venir, con más de una contradicción o confusión temporal de los eventos que relató, cómo fue que se pergeño la fuga y los motivos políticos que fueron la base del plan. En todo momento expresó que “nunca tuvimos la decisión de irnos. Cuando apremia la vida y uno tiene la decisión de irse o quedarse asumiendo las consecuencias es ahí donde accedo a la facilitación de la fuga”.

Para poner en contexto los hechos, se remontó hasta el momento en que le concedió la famosa entrevista al periodista Jorge Lanata, en la que sindicó a Aníbal Fernández como “La Morsa”, el personaje que estaba detrás de los secuestros y asesinatos Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Los cadáveres de los traficantes de efedrina fueron hallados el 13 de agosto de 2008 en General Rodríguez. Por esa causa es que los tres prófugos recapturados fueron condenados a prisión perpetua.

“Esto viene desde la nota que hice con Jorge Lanata, y pierde la gobernación Aníbal Fernández. Siempre se buscó que yo me retracte o que diga que era mentira, cosa que no iba a suceder nunca. Ahí empezaron los aprietes del servicio Penitenciario”, dijo Lanatta y más adelante continuó en la misma línea: “Nos quisieron tentar económicamente, pero lo que nosotros queríamos era no estar detenidos. Lo único que intentaron siempre era que yo me retracte para poder tener algo que a Aníbal lo haga volver al terreno político. El trato era que yo esté prófugo y que diga que fue para lograr un beneficio”.

[Martín Lanatta, uno de los acusados, el primero en declarar. Foto: El Teclado]

Entonces relató como, a modo de reaseguro, a través de una cámara oculta “ilegal” como él mismo la definió, lograron registrar una de las reuniones que mantuvieron en el penal con el abogado quilmeño Antonio Solivaret en junio de 2015, supuestamente enviado por Fernández, para hacerles una propuesta. “Solivaret nos dice que si Aníbal gana la gobernación, él va a ser el procurador y que entonces te imaginarás lo que pasa con tu causa”. Contó que decidieron hacer la filmación oculta porque “lo que teníamos que hacer era exponer a la sociedad la clase de persona que era (por Fernández), los negocios ilícitos que manejaba”.

Y siempre centrándose en la causa por la que fueron condenado, injustamente, de manera arbitraria y con “apoyo político” por el TOC 2 de Mercedes, amenazó: “está por dar un vuelco la causa, pasó a la órbita federal. Estamos por pedir el juicio político del fiscal en cualquier momento. Han violado todos nuestros derechos, han recibido instrucción política. El fiscal se prostituyó políticamente, testigos apretados, hemos tenido de todo”, se lamentó el detenido. Pero fue aún más allá y llegó a mencionar hasta a la ex procuradora de la provincia: “El fiscal trabajó para cubrir todos los rastros políticos, trabajó plenamente con Aníbal y con Carmen Falbo”.

Pero no apuntó solo contra el ex jefe de Gabinete, sino que fue más allá e involucró al gobierno de Scioli, desde dónde, según el acusado, se dieron las órdenes para la evasión. “Cuando se produzca toda la prueba se va a poder ver que la cadena de mando va desde el Gobernador de la provincia (Daniel Scioli), el ministro (Ricardo) Casal, (César) Albarracín (ex subsecretario de Política Criminal), Florencia Piermarini (ex jefa de las cárceles bonaerenses),y funcionarios del servicio penitenciario de altos mandos.”

[Juez Juan José Ruiz, del Tribunal Oral Criminal N° 1. Foto: El Teclado]

Cuando llegó al momento de los hechos de diciembre y cómo se organizó la fuga que finalmente se concretó en la madrugada del 27 de diciembre, le explicitó al juez Juan José Ruiz que estaba cansado, que no había dormido bien y que prefería continuar con los detalles en la próxima audiencia. El juez le concedió el pedido.

“No venimos a pulsear con el ministerio público fiscal, sino a colaborar. Vinimos a aportar todos los detalles de esta causa que es muy compleja por los personajes que están, y como fue la cadena de mando que facilitó la fuga”, insistió Lanatta y agregó “Nunca tuvimos intenciones de irnos, nunca quisimos salir, lo único que queríamos era pelear por el tema de la causa (de la efedrina) estábamos muy complicados, en tiempo record nos dejaron la sentencia firme. Fuimos engañados hasta por un defensor oficial, Mario Coriolano, nos dejó la sentencia firme”.

Una escena que no pasó desapercibida para nadie en la sala de audiencias fue que al término del debate, los agentes del servicio penitenciario les permitieron a los detenidos que sus familiares se les acerquen, los saluden y los abracen, situación que no se ve con detenidos “comunes” ya que no está permitido el contacto. Por alrededor de 10 minutos, la madre de los Lanatta, las hermanas y parejas pudieron tener un momento con los detenidos, en una especie de pasillo formado por penitenciarios.

“Me pueden preguntar, ¿te arrepentís de haber accedido?”, lanzó sobre el final de su declaración, al tiempo que contestó “Y, hoy estoy vivo. Ahí está la diferencia, si no me hubiese ido estaría muerto”.

La próxima audiencia será este miércoles 15 de agosto.

[LA FUGA] 

Los tres condenados estaban alojados en la Sección Sanidad de la Unidad Penitenciaria N° 30 de general Alvear. Alrededor de la 1:45 de la madrugada del 27 de diciembre el agente Luciano Nicolás Labat ingresa a la celda para efectuar recuento y es atacado a golpes por los internos. Le sacan parte de su uniforme, las llaves de su auto Fiat 128 y las del penal, lo atan y amordazan y lo dejan encerrado. A la media hora se dirigieron al túnel de ingreso-egreso al penal.

Allí, el agente Ramiro Sebastián Tóleres, escucha ruidos en la reja de abajo y al llegar advierte la presencia de tres sujetos con ropa del Servicio Penitenciario y se acerca. Cuando se da cuenta quienes son uno de ellos lo apunta con algo que aparentaba ser un arma y le ordena que les abra. Lo golpean y colocan precintos mientras le decían: "quedate tranquilo, si haces un movimiento en falso, atrás vienen sesenta más".

[Víctor Schillaci se abraza con familiares. Foto: El Teclado]

De esa manera continuaron su camino hasta la Oficina de Guardia donde estaba la Jefe de Turno Delia Raquel Godoy. Cuando los reconoce, Schillaci la tomó fuertemente del brazo y le dijo: "quedate piola porque tenemos tomado todo el penal". Le apoyan lo que sería un arma en el abdomen y la amenazó “si vos gritás yo te quemo, esto tiene silenciador". La ataron y la dejaron encerrada en el sector llamado “La leonera”.

Allí fue cuando se suben al auto de Labat y van hacia el Puesto Uno de la entrada principal del penal, donde se encontraba de guardia el Cabo Primero Ezequiel Martín Dos Santos. Lo toman de rehén y lo suben con ellos al vehículo, llevándose previamente una pistola Colt 9mm con cargador y 30 cartuchos.

El auto no arrancaba, así que con Martín Lanatta al volante y el guardia como rehén, los otros dos empujan el auto hasta que hace contacto. Todo esto es visto por la gente que estaba afuera del penal esperando para el ingreso de visitas. Cuando arranca, se van rápidamente dejando el portón abierto.

Logran salir del Penal, y se dirigen hacia el barrio Villa Belgrano mientras hablaban por teléfono con sus cómplices que ya estaban viniendo a su rescate. Cuando llegan al punto de encuentro alrededor de las 2:30 de la madrugada, dejan reducido al agente Dos Santos y se suben a una camioneta 4x4 color negra doble cabina, con faros rompeniebla, estribos en ambas puertas y barras antivuelco cromadas. A las 02:38 horas las cámaras de monitoreo toman a la camioneta saliendo de la ciudad de Gral. Alvear por la misma ruta, con destino a Saladillo por donde pasa a las 03:17 horas.

Se pudo determinar que la trayectoria fue por Ruta 205 hasta Cañuelas, de allí a Ruta 6 hasta Ruta 53, y por ésta a Florencio Varela adonde arriban alrededor de las 04:30 de la madrugada.

Mas tarde, en horas de la mañana se dirigen hacia el negocio de venta de ropa de niños y bebés de Elvira Susana Martínez (ex suegra de Cristian Lanatta) en Berazategui, donde esta les facilitó dinero. A la tarde de ese día, fueron hasta la casa de Marcelo “El Faraón” Melnyk en Florencio Varela, a bordo de una Ford Ranger nueva de color gris, para pedirle un lugar para esconderse.

[Elvira Susana Martínez, ex suegra de Cristian Lanatta, acusada de encubrimiento. Foto: El Teclado]

De allí, se dirigieron a la zona de Chascomús, donde habrían estado escondidos al menos dos días en la quinta "Los Cipreses", propiedad de un panadero de esa ciudad, donde habrían reacondicionado la camioneta, cambiándole el número de la patente y los vidrios, con la que en la madrugada del 31 de diciembre, regresando hacia el conurbano, se enfrentaron con la policía. En un puesto de control a la altura del kilómetro 100 de la ruta provincial 20, a tan sólo tres kilómetros de la localidad de Ranchos, fueron reconocidos por los policías Lucrecia Yudati y Fernando Pengsawath a quienes acribillaron a tiros y los dejaron gravemente heridos. Los oficiales salvaron su vida de milagro.

Nuevamente en Berazategui, ese mediodía fueron a ver a Luciano Andrés Tomassone, para pedirle ayuda y a eso de las 15:30 volvieron a la casa de la ex suegra de Cristian Lanatta, para hacerse de la camioneta Renault Kangoo con la que huyeron hacia Santa Fe, en donde fueron detenidos Martín Lanatta el 9 de enero de 2016, y los otros dos el 11 de enero, en un espectacular procedimiento que fue televisado en tiempo real por los medios, en una arrocera de la localidad de Cayastá. [El Teclado]

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