jueves 09 de abril de 2020 - Edición Nº1080
El Teclado » Especiales » 22 ene 2020

COMUNICADO

Un equipo de rugby LGBT pide justicia por Fernando Báez Sosa y cuestiona las lógicas del patriarcado

Se trata de "Ciervos Pampas", primer equipo de rugby de diversidad sexual de Latinoamérica. Difundieron una carta donde se solidarizaron con la familia del joven asesinado y apuntaron a los responsables: "Son 11 homicidas, hijos sanos del patriarcado".


TAGS: LGBT, DIVERSIDAD

Ciervos Pampas, el primer equipo de rugby de diversidad sexual de América Latina, emitió una dura carta abierta en torno al crimen de Fernando Báez Sosa, el joven brutalmente asesinado en manada por un grupo de rugbiers oriundo de la localidad bonaerense de Zárate.

Desde la organización LGBT se solidarizaron con la familia del joven asesinado y apuntaron a los responsables: "Son 11 homicidas, hijos sanos del patriarcado".

A continuación, el texto completo: 

“En Ciervos Pampas Rugby Club manifestamos toda nuestra solidaridad y apoyo a la familia y amigues de Fernando Báez Sosa, repudiando tajante y enérgicamente su asesinato ocurrido en la ciudad de Villa Gesell el pasado 18 de enero”.

“Asimismo rechazamos toda forma de utilización de eufemismos; ya sean declaraciones públicas o privadas emitidas por individuos, medios o asociaciones: lo ocurrido sólo puede ser llamado asesinato. Precisamente por lo último, y en coherencia con el proceso colectivo de construcción que realizamos en y desde nuestro club, de nuevos conceptos y herramientas para el enfrentamiento a la discriminación, es que nos ponemos a disposición del debate, esperando que esto enriquezca al mismo”.

“Leyendo diversas publicaciones que encontramos en una gran variedad de medios; vemos la constante utilización de parafraseos, prestidigitaciones, reduccionismos y escisiones. De las mismas se podría interpretar -o pareciera ser el efecto buscado- que la violencia tiene su origen en el rugby, generando casi de inmediato una dicotomía: estar a favor o en contra del rugby”.

“Dicotomía que oculta los verdaderos orígenes de la discriminación y la violencia: el patriarcado, las cuestiones de clase, la LGBTIQ fobia, el racismo, la xenofobia. A su vez que corre el riesgo de quitar del debate a los clubes que estamos construyendo el rugby que queremos: un deporte para todes”.

“Así, comprendemos que los 11 asesinos de Fernando, son ante todo 11 homicidas hijos sanos del patriarcado. Patriarcado que es paradigma regente en nuestra sociedad; permeando y atravesando el quehacer humano en sus más diversas instancias. Hay posturas dentro y fuera de nuestro deporte que desde esa lógica reproducen constantemente formas de discriminación, en tanto que responden a condiciones y privilegios de clase, de género, de origen, de orientación sexual, entre otras”.

 

 

“Es desde esta perspectiva que desde Ciervos Pampas Rugby Club, construimos día a día, y colectivamente nuestra identidad: somos rugbiers putos y sudakas. Orgulloses de nosotres, no hacemos mella de los estereotipos que se tienen sobre el rugby, ya que consideramos que son reduccionismos que crean una generalización que invisibiliza toda postura transformadora dentro de nuestro amado deporte. Queremos hacer hincapié en los 5 valores que nuestro deporte embandera: integridad, solidaridad, disciplina, respeto y pasión. Proponemos que desde nuestros clubes sigamos trabajando en la profundización de los mismos; y que quienes no lo han hecho, puedan emprender esta obligación. Interpelamos a que se abran más espacios para que cada jugador integrante de nuestro deporte pueda repensar las prácticas patriarcales, LGBTIQ fóbicas, clasistas, racistas, xenofóbicas”.

“Hemos y seguiremos estando a disposición de esta meta. En este sentido, en nuestra institución realizamos mensualmente una instancia de formación que llamamos escuela de Derechos Humanos. De la misma han salido muchos debates enriquecedores, herramientas para la transformación. Para terminar, proponemos profundizar cada valor del rugby”.

“Integridad como sinónimo de personas que tengan los derechos humanos como modelos para discernir en sus vidas; la solidaridad no como caridad y sí como compromiso con el otro, disciplina no como obediencia y sí como compromiso con el colectivo, respeto como valor estructurante de todas nuestras prácticas; y pasión por la vida y el deporte. Por último, entendemos que la diversidad en su más amplio sentido es un valor que debe interpelarnos a todes, y por esto la proponemos como un nuevo valor del rugby”. [El Teclado]

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